Bullrich buscó culpables: el Mundial, Adorni y Malvinas para explicar la caída de la ley de propiedad privada
07.08.2026
La jefa del bloque oficialista intentó justificar el fracaso del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada con argumentos insólitos: el Mundial, la bandera de Malvinas y el escándalo Adorni. El Gobierno retiró capítulos clave por falta de votos y por la presión social que desbordó las calles.
Bullrich buscó culpables: el Mundial, Adorni y Malvinas para explicar la caída de la ley de propiedad privada
Cuando la pelota quema más que el fuego
El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, una de las banderas ideológicas del Gobierno de Javier Milei, terminó desplomándose en el Congreso tras semanas de tensión política, movilización social y fracturas internas. A la salida del recinto, Patricia Bullrich ensayó una explicación que sorprendió incluso dentro del oficialismo: responsabilizó al Mundial, a la bandera de Malvinas y al escándalo del exjefe de Gabinete Manuel Adorni por el fracaso legislativo.
La iniciativa ya había sufrido dos golpes decisivos. El oficialismo debió retirar el capítulo de extranjerización de la tierra y el de manejo del fuego, ambos ejes centrales del proyecto, ante la certeza de que no contaban con los votos necesarios. Varios senadores que habían comprometido su apoyo se bajaron en el último tramo, dejando al Gobierno sin margen de maniobra.
Bullrich evitó atribuir la derrota a la movilización masiva que se replicó en todas las provincias bajo la consigna “La Patria no se vende”, un mensaje que atravesó el debate y puso en jaque la narrativa oficialista sobre la apertura irrestricta de tierras a extranjeros. Para la senadora, el problema fue otro: “la comunicación se volvió difícil porque en el medio estuvo el Mundial”.
El episodio al que aludió fue el partido entre Argentina e Inglaterra, cuando la Selección desplegó una bandera improvisada con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. Ese gesto reactivó el debate sobre la soberanía y dejó al proyecto oficialista en un terreno políticamente inflamable.
A ese contexto se sumó el escándalo que envolvió a Manuel Adorni, cuyo patrimonio quedó bajo sospecha y cuya defensa por parte del Gobierno paralizó dos sesiones clave. Bullrich sostuvo que, sin ese conflicto, “seguramente se hubiera aprobado” la ley completa.
La senadora también reconoció que el oficialismo enfrenta “problemas políticos en algunas provincias” y un “reordenamiento del peronismo” que alteró los apoyos previstos. Según su lectura, varios gobernadores “están pensando más en las elecciones que en los proyectos”.
En una entrevista posterior, Bullrich definió la iniciativa como una ley “endiablada”: tres meses de tratamiento, sesiones frenadas, capítulos retirados y un clima social adverso. El resultado fue un golpe legislativo que expuso la fragilidad política del oficialismo y su dificultad para sostener proyectos de alto costo territorial.
La jefa del bloque adelantó que el Gobierno buscará ahora una agenda “más social y educativa”, intentando recomponer su capital político tras una derrota que dejó huella en el Congreso y en la calle.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO


