Año nuevo, bolsillo roto: el tarifazo que inaugura el 2026 y golpea a quienes ya no tienen de dónde ajustar
02.01.2026
El 1° de enero llegó con aumentos en transporte, luz, gas, agua, alquileres, prepagas y combustibles. Mientras el Gobierno proyecta una inflación del 10,1% para todo el año, los hogares enfrentan subas que superan cualquier pauta oficial.
Enero llega con aumentos
Año nuevo, bolsillo roto: el tarifazo que inaugura el 2026 y golpea a quienes ya no tienen de dónde ajustar
El 1° de enero llegó con aumentos en transporte, luz, gas, agua, alquileres, prepagas y combustibles. Mientras el Gobierno proyecta una inflación del 10,1% para todo el año, los hogares enfrentan subas que superan cualquier pauta oficial. Un repaso del nuevo mapa económico que se impone desde arriba y se siente abajo, en la calle, en los barrios y en las provincias.
🧭 La disputa de poder detrás del tarifazo
El arranque del 2026 expone la arquitectura política del ajuste. No es un aumento aislado: es un reordenamiento del poder económico, donde el Gobierno consolida un modelo que traslada costos al usuario y libera márgenes a empresas reguladas, energéticas y de transporte.
La aprobación del Presupuesto 2026 —con una pauta inflacionaria del 10,1% que nadie cree realista— funciona como marco discursivo para justificar subas que ya están muy por encima de esa meta.
El nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) redefine quién merece ayuda estatal: solo quienes no superen tres canastas básicas. El resto queda librado al mercado.
En términos políticos, el mensaje es claro:
el Estado se retira, los privados avanzan y la sociedad absorbe el impacto.
El impacto social y territorial
El impacto social y territorial lo muestra con claridad: los aumentos no son solo números, son condiciones de vida que se deterioran.
En el AMBA, el boleto mínimo de colectivo supera los $600, el subte pasa a $1.259 y la VTV bonaerense roza los $100.000.
Para quienes viven lejos de los centros urbanos, el transporte deja de ser un servicio y se convierte en un filtro social.
Los servicios públicos también se encarecen:
- Luz: +2,31% (Edenor) y +2,24% (Edesur).
- Gas: subas del 2% al 3% en facturas.
- Agua: tarifazo del 16% en cuatro meses.
- Prepagas: entre 2,2% y 2,9%.
- Alquileres: actualización del 36,39%.
- Combustibles: aumentos por nuevos impuestos.
En un país donde los salarios están “pisados” y las paritarias no se homologan si superan la inflación, el resultado es un ajuste sobre los hogares, especialmente los de ingresos medios y bajos.
En la Patagonia el impacto es doble: distancias más largas, servicios más caros y salarios que no acompañan.
🧩 El golpe directo al bolsillo
Acá no hay metáforas:
- Todo aumenta menos los sueldos.
- El colectivo sube. El tren sube. El subte sube. La luz sube. El gas sube. El agua sube. La nafta sube. La prepaga sube. El alquiler sube.
- Y el sueldo, si sube, no alcanza.
El 2026 arranca como terminó el 2025:
- Con la gente contando monedas y el Gobierno contando cuentos.
- La calle lo dice sin vueltas:
- “Si esto es el comienzo del año, no quiero imaginar febrero”.
El tarifazo de enero no es un hecho aislado: es la primera pieza de un año que se perfila con tensiones económicas, sociales y territoriales. Mientras el Gobierno sostiene una narrativa de “orden fiscal”, la realidad cotidiana muestra otra cosa: los hogares ajustan, los servicios se encarecen y la desigualdad territorial se profundiza.
En este escenario, la pregunta no es solo cuánto aumentan las tarifas, sino quién paga el costo político y social de este modelo.
Y, sobre todo, cuánto más puede soportar una sociedad que ya viene golpeada.
Aumentos
Nafta
Transporte público
Fuente: CONSENSO PATAGONICO


