El TERMOMETRO PARLAMENTARIO

Una veintena de diputados y un puñado de senadores deciden la suerte de cada proyecto en el nuevo Congreso

29.11.2021

El Parlamento tendrá una representación polarizada entre el FdT y JpC en ambas Cámaras, aunque ninguno con mayoría propia. Las disputas se definirán con las alianzas que se tejan con el resto de los diez bloques en Diputados. Los partidos provinciales serán decisivos en el Senado.

Una veintena de diputados y un puñado de senadores deciden la suerte de cada proyecto en el nuevo Congreso.

El Parlamento tendrá una representación polarizada entre el FdT y JpC en ambas Cámaras, aunque ninguno con mayoría propia. Las disputas se definirán con las alianzas que se tejan con el resto de los diez bloques en Diputados. Los partidos provinciales serán decisivos en el Senado.

Con la asunción de los diputados y senadores electos el 14 de noviembre, la conformación del nuevo Parlamento quedará aun más polarizada entre el oficialista Frente de Todos y la principal bancada opositora de Juntos por el Cambio, aunque ninguno cuenta con mayoría propia. El rol que asuman una decena de bloques que en total suman 23 legisladores será clave en la disputa ley por ley en Diputados y cuatro bancas provinciales tendrán la llave en el Senado.

Diputados

La nueva conformación de la Cámara baja tendrá 118 diputados del FdT, que seguirá siendo la primera minoría, y 116 de Juntos por el Cambio. Ambos lejos de los 129 necesarios para el quórum y la mayoría propia. La posibilidad de consensos entre ambas bancadas mayoritarias con proyectos políticos enfrentados parece casi imposible. Especialmente porque el interbloque macrista puso la vista en 2023 tras el triunfo en las elecciones legislativas en los principales distritos del país.

Es allí donde aparece el rol decisivo que tendrá el resto de los 23 diputados que integran la Cámara, divididos en una docena de bloque que lograron sortear la polarización electoral. De sus manos dependerá la victoria o la derrota de cada proyecto.

Entre ellas figuran dos fuerzas con marcadas posturas ideológicas enfrentadas. El Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), que se convirtió en la tercera fuerza nacional en esta elección y que contará con 4 diputados críticos de las principales bancadas de la Cámara pero que podría aportar al quórum para abrir los debates. La otras es de los ultraliberales de Avanza Libertad, que irrumpen en el Congreso con 4 diputados y donde sus principales referentes, Javier Milei y José Luis Espert, ya mostraron su coqueteo con el ala mas dura y las posturas mas conservadoras del macrismo.

Otro peso tendrá ahora el Interbloque Federal que integran lavagnistas, el cordobesismo del gobernador Juan Schiaretti y el socialismo santafesino con 8 diputados. Todas fuerzas que apoyaron la opaca candidatura presidencial de Roberto Lavagna en 2019. Aunque se muestran en conjunto, cada bloque adoptó posturas diferentes en varias oportunidades. 

Con la inclusión de Florencio Randazzo (que en el recuento definitivo resultó electo y le quitó una banca que se adjudicaba Avanza Libertad), el lavagnista Consenso Federal tendrá 3 diputados. Así lo confirmó a PáginaI12, Graciela Camaño, que ratificó la postura que adoptará el bloque: “Nosotros somos oposición al oficialismo y a Cambiemos”, afirmó la diputada. Aunque conformó con JpC la barricada legislativa que frenó en la Cámara baja los proyectos del Gobierno sobre la reforma de la Justicia Federal y la modificación del Ministerio Fiscal que buscaba destrabar la designación de un nuevo Procurador General. Incluso Lavagna se pronunció a favor de la eliminación de las indemnizaciones laborales, una bandera que enarboló el macrismo durante la campaña.

Parte del interbloque serán los 3 diputados de Hacemos por Córdoba. Aunque el peronismo provincial retuvo en 2019 la gobernación en uno de los distritos del país con más peso del macrismo (al que aportó la abstención del kirchnerismo), Schiaretti exacerbó su cordobesismo y las diferencias con el Gobierno nacional. También formó parte del bloqueo a las reformas judiciales del Presidente.

También integran el IF, los dos diputados del socialismo santafesino que llegaron a la Cámara en la boleta del Frente Progresista que gobernó la provincia 12 años. Con otro perfil político, sus legisladores se mostraron mas abiertos a algunas propuestas del oficalismo aunque no exenta de críticas.

En tanto, el Interbloque Federal para el Desarrollo que acompañó muchas de las iniciativas del Gobierno en estos dos años, tendrá ahora 4 diputados. Dos del oficialista misionero Frente Renovador de la Concordia, que funcionaron a nivel nacional como aliados del FdT. Y dos por Juntos Somos Río Negro que gobierna la provincia, aunque su relación con el Gobierno nacional se deterioró en los últimos tiempos ante las posturas encontradas por el conflicto con las comunidades mapuches en su territorio.

También habrá tres monobloques. Uno del Movimiento Popular Neuquino, cuya relación con el FdT varía de acuerdo a los intereses del gobierno provincial. Otro del santacruceño Partido Ser, que superó al FdT aunque integró el mismo, igual que el FpV. Su diputado, el dirigente de los petroleros privados Claudio Vidal, podría acompañar al oficialismo en muchos de sus proyectos, aunque sostuvo que mantendrá su “independencia” política. El riojano Felipe Alvarez que llegó a la Cámara en la boleta de JpC, abandonó el interbloque y formó su propia fuerza en la provincia, Hay Futuro, por el que fue electo diputado provincial aunque no renunciará a su banca en el Congreso.

Senado

Con 72 bancas, las cuentas son más sencillas en la Cámara alta. El FdT tendrá en la nueva integración 35 senadores propios, dos menos que los 37 necesarios para el quórum y la mayoría propia. Algo que ostentaba de forma aun más amplia (41 bancas) antes de esta elección legislativa donde era el bloque que mas escaños arriesgaba.

Con sus triunfos en seis de las ocho provincias que renovaron un tercio del Senado, JpC alcanzó 31 bancas. A las que hay que sumarle 2 del Intrebloque Parlamentario Federal, integrado por aliados del macrismo como el salteño Juan Carlos Romero y la riojana Clara Vega, que abandonó la UCR para formar su propia fuerza provincial, Hay Futuro, aunque acompañó las decisiones de JpC.

Antes del recambio el interbloque aliado de JpC perdió una senadora: la neuquina Lucía Crexell, una militante del Movimiento Popular Neuquino que rompió con su fuerza y llegó al Senado en la boleta de la alianza opositora. El viernes, Crexell presentó una nota a la presidencia del cuerpo en al que solicitó la creación de su propio monobloque: Movimiento Neuquino. Una decisión que no pocos interpretan como su regreso al redil del MPN, que gobierna la provincia y no tiene representación en el Senado.

Sin que ninguno de los dos grandes bloques con mayoría propia, apenas 3 senadores de distintas fuerzas provinciales podrían inclinar el fiel de la balanza sobre cada proyecto en discusión. Por lo que adquirirán una peso decisivo en la Cámara alta.

Una lista que integra la misionera Magdalena Solari Quintana del Frente Renovador de la Concordia, que acompañó la mayoría de los proyectos del oficialismo; el ex gobernador rionegrino Alberto Weretilceck (Juntos Somos Río Negro) que en mas de una oportunidad impuso modificaciones para acompañar proyectos del FdT; y la cordobesa Alejandra Vigo (esposa de Schiaretti) que ocupará la banca de Hacemos por Córdoba, mas alejados del oficialismo. Un trío al que ahora se podría sumar Crexell si finalmente se alinea con las decisiones del gobierno neuquino.

Fuente: pagina12

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