ECONOMÍA - NACIONAL

A qué se refería Caputo con el mensaje que le mandó a Cerruti en un papelito

04.04.2018

La diputada kirchnerista Gabriela Cerruti visitó hace 15 días el programa Intratables en América. En esa oportunidad, en su defensa de la administración anterior, se quejó del ministro de Finanzas, Luis Caputo , por haber omitido al ingresar en la función pública que hasta mediados de 2015 fue accionista de sociedades offshore.

Según Cerruti, Caputo había pasado a nombre de "su hija" las acciones en una de las compañías.

"Como ministro de Finanzas puso el bono a 100 años y luego hizo que lo comprara una de sus empresas, que ahora puso a nombre de su hija", fue la frase de la legisladora del Frente para la Victoria.

El resto del panel del programa político la corrigió y explicó que sus dichos eran incorrectos.

Hoy, Caputo recordó los dichos de la legisladora y aprovechó para responderle a través de un mensaje escrito en un pequeño papel que decía: "Mis hijas tiene 11 y 13 años, por favor no seas tan mala" y terminaba con el dibujo de una carita sonriente.

Esto generó el enojo de Cerruti, que comenzó a gritar, lo que derivó en la suspensión de la reunión de la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda.

Fuente: LA NACION

comentarios
0

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

campos obligatorios

@consensopatagon
LO MAS RECIENTE
Petróleo, traición y el “espejismo” de la soberanía: El detrás de escena del colapso energético en Tierra del Fuego

23.06.2026

Un documento exclusivo del Ministerio de Trabajo revela la “estafa laboral” en el traspaso de las áreas de YPF. Mientras el gobierno de Gustavo Melella promociona un relato de éxito, los trabajadores petroleros denuncian extorsiones para renunciar a su antigüedad y condiciones inhumanas en los yacimientos, comiendo “una lata de paté” en el suelo mientras la provincia se asoma al abismo energético.