Ante la ONU, Milei tildó al organismo de “impotente” por Malvinas, pero ratificó la vía diplomática con el Reino Unido.
24.09.2026
En su alocución ante la Asamblea General en Nueva York, el Presidente argentino cuestionó la efectividad de las resoluciones multilaterales frente a las acciones unilaterales de Londres en el Atlántico Sur. Reclamó la reanudación de las negociaciones bilaterales, rechazó el principio de autodeterminación para la población implantada y cargó con dureza contra la burocracia global.
Ante la ONU, Milei tildó al organismo de “impotente” por Malvinas, pero ratificó la vía diplomática con el Reino Unido.
NUEVA YORK.— En su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei combinó el reclamo histórico por la soberanía de las Islas Malvinas con una severa impugnación a la efectividad del propio organismo internacional. El mandatario sostuvo que la falta de sanciones ante las violaciones unilaterales del Reino Unido expone la "impotencia" del sistema multilateral y mina la autoridad de sus resoluciones.
Acompañado por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía Luis Caputo, el jefe de Estado argumentó que a cinco décadas de la Resolución 3149 —que prohíbe las modificaciones unilaterales en el área disputada mientras el litigio permanezca abierto—, la potencia ocupante continúa avanzando con la concesión de licencias pesqueras e hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin recibir represalias institucionales.
Pese a calificar la estructura de la ONU como un esquema carente de herramientas para hacer cumplir su palabra, Milei ratificó la diplomacia y el derecho internacional como el único camino elegido por su administración para recuperar los territorios usurpados. En ese marco, convocó formalmente al gobierno británico a reanudar el diálogo bilateral congelado y habilitar instancias de negociación para resolver la controversia sobre la explotación de recursos naturales.
En un tramo clave de su exposición jurídica, el Presidente rechazó el argumento defensivo de Londres al ratificar que el principio de libre determinación no resulta aplicable al diferendo austral, en tanto la población que habita el archipiélago constituye una comunidad implantada tras la ocupación militar de 1833.
Sin embargo, el eje de soberanía convivió en el discurso presidencial con una embestida doctrinaria contra los organismos multilaterales, a los que acusó de extralimitarse durante la gestión de la pandemia e intentar regular tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, ratificando el alineamiento irrestricto de la Argentina con la agenda geopolítica de Estados Unidos e Israel.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO

