Aires del Sur inicia una nueva etapa: Athuel toma posesión por seis meses y los trabajadores ponen el foco en garantizar empleo y continuidad
01.09.2026
La planta de Aires del Sur quedó formalmente bajo administración de la firma Athuel por un período inicial de seis meses, tras el acta judicial de entrega.
Aires del Sur inicia una nueva etapa: Athuel toma posesión por seis meses y los trabajadores ponen el foco en garantizar empleo y continuidad
El alivio por el avance procesal convive con la preocupación de los trabajadores, que ahora concentran su lucha en asegurar los 122 puestos de empleo, definir condiciones salariales y lograr la venta definitiva del establecimiento para garantizar la continuidad productiva en Río Grande.
Río Grande atraviesa horas decisivas en el polo industrial de Aires del Sur, donde la toma de posesión por parte de la empresa Athuel marca el inicio de una etapa clave tras meses de conflicto y paralización. El acuerdo judicial de arrendamiento habilitó el traspaso formal del inmueble, un paso que los operarios consideran determinante para empezar a reconstruir su futuro laboral.
El delegado metalúrgico Maximiliano Uriona confirmó que el acto de entrega se concretó junto a la Justicia, aunque advirtió que aún no están definidas las condiciones laborales ni los ingresos del personal. “Hoy hacemos el acta de entrega a Athuel, que será la nueva encargada de la planta por seis meses. Desgraciadamente los ingresos todavía no están definidos, las condiciones tampoco. Estamos charlando, pero no tenemos nada confirmado”, señaló en FM Fuego, dejando en claro que la negociación recién comienza.
El rol de la UOM y el apoyo nacional
Uriona destacó el acompañamiento del secretariado de la Unión Obrera Metalúrgica y del referente nacional Abel Furlán, cuya intervención resultó clave para destrabar el desembarco de la firma. “Nos dio una mano gigante para que Athuel se siente acá en Aires del Sur”, remarcó, valorando el respaldo sindical en un contexto adverso para la industria fueguina.Respecto al perfil del plantel, el delegado subrayó la disposición de los trabajadores para retomar la producción. “Somos obreros, siempre vamos a ser obreros. Ellos saben que somos gente respetuosa y que tenemos la voluntad de trabajar, somos mano de obra calificada”, afirmó, reivindicando la experiencia técnica de la dotación.La incertidumbre persiste sobre la nómina que ingresará en la etapa inicial. “Mañana empezaría la relación con la planta, pero todavía no tenemos la certeza de los ingresos de los 122 compañeros ni las condiciones”, indicó Uriona, reflejando la expectativa del colectivo.
Una planta lista para producir
El delegado fue categórico respecto al estado de la infraestructura: “Si mañana la fábrica quiere arrancar a producir, pueden hacerlo. Está todo en perfectas condiciones. Ellos alquilaron una planta en condiciones; lo único que les falta es la mano de obra y los materiales”, aseguró, mientras el reabastecimiento de insumos avanza en paralelo.Uriona celebró el avance, pero advirtió que la lucha continúa. “Estamos contentos, pero este fue el 50% de la lucha. Ahora el nuevo 50% va a ser lograr que se venda y con los compañeros adentro”, sostuvo.El objetivo de fondo es claro: consolidar la estabilidad laboral y asegurar la continuidad productiva. “Lo pensamos, lo soñamos y lo ideamos, pero vamos a hacer todo lo posible para que se haga”, expresó.
El delegado reafirmó la intención de mostrar la potencialidad del polo fabril ante Athuel y el grupo Novatech. “Les vamos a demostrar que esta es una planta totalmente funcional. Si ellos son parte de la solución, bienvenido sea; y si no, al que sea le vamos a demostrar que somos 122 personas calificadas, listas para trabajar”, afirmó.
De cara al vencimiento del contrato de seis meses, el cuerpo de delegados fija su meta: “Nuestro horizonte sería, para superar los seis meses, que se venda”, dijo Uriona, sin descartar que la propia Athuel termine adquiriendo el predio. “Ojalá la mire con cariño y la pueda adquirir”, deslizó.
Ocho meses de resistencia
El delegado cerró con un diagnóstico crudo sobre el impacto social del conflicto: “Nos costó ocho meses de lucha, sacrificio, ver compañeros que se tuvieron que ir de la isla por culpa de esto. Las deudas nos están matando, pero seguimos resistiendo”, afirmó, en la antesala del acto judicial que formaliza el traspaso.
Aires del Sur vuelve a encender las luces, pero nadie se confunde: esto recién empieza. Athuel toma la planta por seis meses y los trabajadores saben que el verdadero partido se juega ahora. No hay salarios definidos, no hay condiciones cerradas, pero sí hay algo que nunca faltó: 122 personas que sostuvieron la fábrica cuando todos los demás se bajaron. La UOM metió el cuerpo, Furlán empujó desde Nación y la Justicia habilitó el traspaso. La planta está lista para producir; lo único que falta es que la nueva patronal esté a la altura. Ocho meses de resistencia dejaron cicatrices, deudas y familias que tuvieron que irse de la isla. Pero también dejaron una certeza: esta fábrica funciona, y estos obreros no se van a rendir.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO

