Quién era Ali Khamenei, el líder supremo de Irán que fue asesinado por EEUU e Israel
28.02.2026
La máxima autoridad de la Guardia Revolucionaria de Irán, régimen que lleva 45 años conduciendo los destinos del país, fue eliminado en un preciso ataque.
Quién era Ali Khamenei, el líder supremo de Irán que fue asesinado por EEUU e Israel
La confirmación de la muerte de Ali Khamenei marca el fin de una era de más de 30 años en el centro del poder teocrático de Irán. A los 86 años, el hombre que ostentaba la última palabra en cada decisión política, militar y espiritual de la República Islámica fue alcanzado por una ofensiva conjunta que Donald Trump calificó como un "acto de justicia". Su desaparición física no solo descabeza al régimen, sino que deja un vacío en la estructura que él mismo ayudó a moldear desde las bases de la Revolución de 1979.
Khamenei no fue solo un dirigente político; para el sistema iraní, representaba la máxima referencia espiritual y el comandante en jefe de todas las fuerzas armadas. Su ascenso al vértice del poder en 1989, tras la muerte del ayatollah Ruhollah Khomeini, fue un movimiento audaz que requirió incluso reformar la Constitución, ya que originalmente no contaba con el rango religioso necesario para ser Líder Supremo. Desde entonces, consolidó un control férreo sobre el país, sobreviviendo a crisis económicas, sanciones internacionales y masivas protestas internas que reprimió con dureza.
Quién era Ali Khamenei, el líder supremo de Irán
El legado de Khamenei está intrínsecamente ligado a su desconfianza radical hacia los Estados Unidos, a quien definía públicamente como su "principal enemigo". Bajo su mando, Irán expandió su influencia regional en Líbano, Siria, Irak y Yemen, financiando y entrenando milicias terroristas que se convirtieron en el brazo ejecutor de su política exterior. Esta estrategia de expansión, sumada a su avance en el programa nuclear, lo mantuvo en una colisión constante con las potencias occidentales e Israel, Estado cuya eliminación pidió en reiteradas oportunidades.
Para sostener su autoridad durante 37 años, Khamenei se apoyó en una estructura de poder ramificada, con la Guardia Revolucionaria (IRGC) como cuerpo de élite al que ayudó a organizar en los 70 y se convirtió en el pilar militar y económico del régimen. La milicia paramilitar Fuerza Basij, con cientos de miles de voluntarios leales a su figura, fue clave en la contención de la disidencia interna con toda la violencia que fuera necesaria: reportes indican que asesinaron a más de 30.000 personas en las últimas semanas de manifestaciones públicas contra el régimen.
Por otro lado está el programa nuclear, donde Khamenei fue el supervisor directo del enriquecimiento de uranio, defendiéndolo como un "derecho soberano" a pesar de las sospechas internacionales sobre fines militares. A su vez, mantuvo un control total sobre el Consejo de Guardianes en el aparato judicial y legislativo, permitiéndole filtrar candidatos y asegurar que solo los sectores más conservadores llegaran a la presidencia.
El líder marcó su gestión por posturas extremas, llegando a cuestionar públicamente la existencia del Holocausto y rechazando cualquier apertura hacia el "estilo de vida" occidental.
Ali Khamenei, de Mashhad al trono de la República Islámica
Nacido en 1939 en la ciudad de Mashhad, hijo de un erudito religioso, Khamenei se unió tempranamente al movimiento de oposición contra el Shah Mohammad Reza Pahlavi. Tras el triunfo de la Revolución, ocupó cargos estratégicos como viceministro de Defensa y presidente, antes de ser elegido por la Asamblea de Expertos como sucesor de Khomeini. A pesar de haber enfrentado desafíos a su autoridad, siempre logró imponer su visión integrista de la fe y el Estado.
Su muerte en el ataque de esta mañana en Teherán pone punto final a una de las conducciones más prolongadas y, probablemente, la más controvertida de la historia moderna de Medio Oriente. Casado y padre de seis hijos, Khamenei personificó durante años y años la resistencia de un modelo teocrático que ahora, ante su ausencia y bajo el fuego de una operación militar masiva, enfrenta su mayor desafío de supervivencia desde su fundación en 1979.
El posteo de Donald Trump confirmando el asesinato de Ali Khamenei
El presidente utilizó sus redes sociales y canales oficiales para expresar la postura de su administración ante la caída de quien fuera la máxima autoridad de Irán desde 1989. En sus declaraciones, Trump no ahorró calificativos para describir al líder fallecido y vinculó el éxito de la misión a la sofisticación tecnológica de sus fuerzas.
"Khamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no es solo justicia para el pueblo de Irán, sino para todos los estadounidenses y personas de muchos países que han sido asesinados o mutilados por él", comenzó en su comunicado. Y agregó: "Fue incapaz de evitar nuestra inteligencia y sistemas de seguimiento altamente sofisticados. Trabajando de cerca con Israel, no hubo nada que él, o los otros líderes que han muerto junto a él, pudieran hacer".
Sobre el futuro de Irán, Trump deslizó: "Esta es la oportunidad más grande para que el pueblo iraní recupere su país. Ojalá la Guardia Revolucionaria y la policía se unan pacíficamente con los patriotas iraníes para devolverle al país la grandeza que merece". Pero advirtió: "El bombardeo pesado y preciso continuará sin interrupciones durante la semana, o el tiempo que sea necesario, para lograr nuestro objetivo de paz en Medio Oriente y el mundo".
Fuente: iProfesional


